Pier Paolo Pasolini: “Siamo tutti in pericolo”

Tiempos confusos y peligrosos.

La buscada confusión genera ese peligro.

pasolini_image1-1243x699

La vista de la película de Abel Ferrara sobre Pier Paolo Pasolini (2014) nos pone en alerta en relación a dicha confusión. No podemos decir que Ferrara haga un biopic sobre Pasolini, sino más bien una suerte de collage en donde impera su forma escandalosa (como el film se encarga de ponernos en aviso) de declarar. Como si el film estuviera guiado por las reflexiones del autor ante dos periodistas, su vida y sus elucubraciones en torno al acto de crear y el sentido de una suerte de búsqueda utópica interminabile.

Así que el epígrafe al inicio del film sobre el hecho de escandalizar o ser escandalizado, pasa a tener un nuevo sentido al terminar el film. ¿Es el escándalo tal? O la forma veraz y contundente en la que solía responder Pasolini en sus entrevistas (y como solía tratar los excesos carnales en sus películas), es la que escandaliza, como si el descarnado verismo de su fuerza expresiva resultara excesiva para una sociedad, a la que el mismo Pasolini determinaba como “sin seres humanos” o que su querida Roma “estuviera acabada”.

Aquí el verdadero Pasolini, traducido al francés, subtitulado al español, hablando en italiano.

Para Pasolini “no hay nada que no sea político. Incluso el sexo”. De este modo, queda evidenciada la confrontación, la fuerza y el deseo (utópico) de cambiar la sociedad… Una sociedad conservadora como la italiana, en la que Pasolini añora un pasado, del cual se vale para oponer a esa nueva sociedad industrial y consumística en la que se estaba convirtiendo y que irónicamente él mismo se encargará de describir… Questa realtá dove il cinema é la descrizione della realtá.

También en democracia, el sagrado juego de los reyes continúa y la más ceremonial de las realezas es un protocolo generalizado de la burguesía.

996e029dcb22a923e0e5a58587592d26

Il Decamerone (1971)

Hago aquí una necesaria pausa.

En los 90 Jorge Eduardo Eielson escribe sobre Pier Paolo Pasolini. Nuestro gran chamán prehispánico conoció al cineasta y poeta en Italia, su país de exilio. Eielson escribe que “compartía sus ideas y sus sentimientos, pero no apreciaba sus poemas”. Le parecían “demasiado populistas… Una poesía, en suma, que volaba bajo deliberadamente, para mejor alcanzar al hombre común… El valor de Pasolini radica precisamente en su profunda vocación popular, que no fue nunca una pose o una actitud paternalista”.

Eielson había conocido al gran Pasolini “en un establecimiento de baños al pie del Tíber, que ambos frecuentábamos asiduamente los veranos de 1953/54/55. Alguien nos presentó e inmediatamente me dijo que era escritor. En una de esas ocasiones me mostró sus poemas y ante la relativa indiferencia de mi reacción fue suficiente para que nuestra incipiente amistad se enfriara irremediablemente”.

Pero aquí viene lo genial que siempre tiene Eielson, cuya contundencia también ha sido dulsificada, en sus contundentes y viriles (esto sin ironía) declaraciones y artículos sobre la idiosicransia de una ciudad como Lima y un país como el Perú, que sin embargo tenían en su centro un profundo amor, tal como ocurría con Pasolini, rasgo que entre otros les une:

Pasolini fue sin lugar a dudas una personalidad de gran estatura civil y moral [víctima] de la mediocridad humana, cuya mojigatería ha producido, como era de esperarse, un verdadero tropel de escritores “transgresivos” que hoy proliferan en Europa y los EEUU.

Esa actitud “transgresiva” (que Eielson denuncia y aquí surge una enorme sonrisa, en la ironía que encierran esas comillas, por ese falso, cuando no carnavalesco o pecuniario bluff extremo en el que se ha convertido la confusión) escondía lo que el chamán prehispánico denominaba “un verdadero élan vital”

que lo llevaba a desafiar el Palazzo, como definía él al establishment gubernativo italiano, y ponía en peligro su propia labor intelectual y hasta su integridad física.

Il Palazzo come Il Castello di Kafka.

Al di la di, piú di quí.

Si puó essere trasgresivo all’interno del Palazzo? Essere trasgresivo all’interno significa l’espulsione del Castello. Chi é il vigile? La paura della espulsione.

Volviendo al film de Ferrara: un valor en la ficticia entrevista es la asunción más allá de la razón del poder como creador, que es una suerte de juego irracional, pero verdadero. Tanto Pasolini como Eielson, creen en ellos.

Esos poderes mágicos no solo los uso, sino que creo en ellos. No porque me considere una especie de hechicero, sino porque sé que machacando sobre el mismo clavo puedo derribar la casa. Los pocos que cambian la historia no fueron los que adularon a los cardenales, sino a los que dijeron no. La negación siempre ha sido un gesto crucial, pero para ser efectiva tiene que ser grande, absoluta, absurda. El sentido común nunca detuvo la “situación”.

Para Eielson incluso las contradicciones de Pasolini son cosa de “grandes hombres”, pues lo considera “la contradicción hecha carne y hueso”, por ello a pesar de su conocida homosexualidad (y pensemos aquí en los tiempos que corren) “no era un secreto para nadie su profundo amor a la familia… Es innegable que uno de sus mayores aportes al pensamiento religioso ha sido, justamente, el haber sabido iluminar, en clave contemporánea, esa aparente incompatibilidad entre lo carnal y lo sagrado, que tanta significación ha tenido siempre en la historia de la religión católica, y no sólo la católica”.

L’arte narrativa

Mi piace il modo in cui Pasolini descrive la morte del’arte narrativa nel novecento.

L’arte narrativa é morta… Estamos en un periodo de duelo. El mío no es un cuento, es una parábola. Su significado es precisamente la relación de un autor con su forma de crear. Todo lo que les narraré, no ha ocurrido en el teatro del mundo, sino en el teatro de mi mente. No se ha desarrollado en el espacio de la realidad, sino en el espacio de mi imaginación. Y ha concluido no según las reglas contradictorias del juego de la existencia, sino a través de las reglas contradictorias del juego de mi razón.

Este es uno de esos momentos metacreativos, metaliterarios que ordenan la película. Entre las declaraciones políticas y los vaivenes metaliterarios, queda poco para la vida de Pasolini. Pero quizá no sea tan errado, cuando la reflexión sobrepasa el impulso vital.

pasolini-visita-la-tumba-donde-se-encuentran-las-cenizas-de-gramsci

Pier Paolo ante la tumba de Gramsci, quien como Giacomo Leopardi, además de personajes esenciales de la cultura y la política italiana eran un tanto jorobados.

Me permito hacer una última cita de Eielson en relación a la muerte (o no) de ese arte narrativo que tan caro le es al ser humano:

Para que la palabra escrita siga siendo un instrumento privilegiado de la comunicación interior, vehículo sin par del pensamiento y del sentir humanos, es necesario que abandone el ghetto literario, que se abra a una nueva forma de comunicación, asumiendo un rol en sintonía con los paradigmas ya operantes en el campo filosófico, artístico, religioso y hasta político y económico. De otra manera, la literatura habrá perdido su razón de ser, su capacidad de síntesis de las demás artes y disciplinas, su vocación crítica y testimonial, reduciéndose a un mero instrumento de poder en manos de políticos y mercaderes.

Políticos (para que desde el poder ejerzan su Narrativa adormidera). Mercaderes (cuya Big Data mata la creatividad y vuelve todo repititivo y homogéneo. Narrativa afásica).

Es en esas últimas entrevistas en las que Pasolini llega al meollo del desencuentro: la educación.

Así que si tengo acceso a un comité político o un informe bursátil, lo aprovecho o utilizo un bate de hierro. Y cuando lo uso, uso la violencia para conseguir lo que quiero ¿Por qué lo quiero? Porque me han dicho que es una virtud. Estoy expresando mi derecho, mi virtud. Soy un asesino, soy un buen hombre. Pero ahora incluso el asesinato no es suficiente para la gente. En este panorama cambiante hay un deseo de muerte que nos une a todos como hermanos. Todos unidos en el siniestro fracaso de un entero sistema social que produce una raza de gladiadores entrenados para tener, poseer, destruir… Ustedes y sus escuelas, su TV, sus complacientes periódicos, ustedes son los grandes conservadores de esta espantosa tradición. 

Finalmente, la RAI produjo un eccellente documentario sobre Pasolini en un recorrido dei trentatré processi que se le siguió por su homosexualidad, sus películas y libros hasta ese 2 de noviembre de 1975 de su muerte.  (Aparecen Alberto Moravia, Ungaretti, Elsa Morante, Carlo Bo, un Alfa Romeo que también aparece en el film, el modo cansino y un tanto stanco del narratore). Sirva esto para reflexionar acerca de la lucha principal de Pasolini y su propia condición de homosexual. Pasolini era acusado de lo último judicialmente, pero su lucha (la cual siempre será la esencial frente a los fakes) era en favor de la justicia y su denuncia hacia la desintegración espiritual y moral que llevaba consigo el sistema capitalista consumístico, su materialismo de derecha (y su contraparte falsa de izquierda), que en su tiempo estaba matando la Italia tradicional y que ahora depreda el mundo entero, poniéndolo en peligro y con él a todos.

Siamo tutti in pericolo.

Anuncios

Acerca de Franco Cavagnaro Farfán

Novelista. He escrito la novela Huaquero http://bit.ly/1Y0CSxt y Me he puesto el traje aquel http://bit.ly/1Q2IpU3 Ambas ficciones forman mi Díptico del pasado.
Esta entrada fue publicada en Libros, cine. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s