Este es el Paraíso

El paraíso en la otra esquinaAño 2003.

Recién inicia la prodigiosa primera década del siglo XXI.

Mario Vargas Llosa aún no es Premio Nobel.

Y sin embargo, escribe sobre la posibilidad del paraíso.

(No obstante, creo que ese paraíso ya no está a la vuelta de la esquina, ya dimos la vuelta y estamos frente a la avenida, transitándola).

Es un paraíso o quizá son dos.

Y qué diferente del paraíso oriental de Miguel Gutiérrez.

Dos super escritores definen a su modo ese paraíso antes de doblar la esquina.

Veíamos que en Babel, el paraíso, Gutiérrez se mueve en el espacio hacia Oriente, mientras Vargas Llosa sube a una nave sideral y viaja hasta el siglo XIX, moviéndose a través del tiempo.

El Paraíso en la otra esquina

Han pasado 12 años.

Es impresionante comprobar que esa novela inconscientemente prefiguraba el paraíso actual: lucha feminista (que no decimonónico), aceptación de la latencia del impulso homosexual, anticlericalismo, disolución de la idea de familia y el amor a favor de un objetivo individual, etc.

Pero en verdad ¿es uno o dos paraísos?

Uno: a pesar de los deseos de sus protagonistas: individual y el otro colectivo.

Vargas Llosa en la polinesiaEl paraíso del origen absoluto y el paraíso imposible en el que las tensiones sociales no serán ya posibles en honor de la armonía.

Paul Gauguin (el pintor, que odia Europa y la civilización moderna) y su abuela Flora Tristán (la reformadora social, que odia a los hombres y las penetraciones :)

Aquí solo desarrollaré el Paraíso de Gauguin.

Paraíso

–Pintar otra realidad.

–Pintar lo subjetivo.

–La visión después del sermón.

Lo cierto era que la pintaste en medio de una atroz disentería, soportando esos ramalazos de dolor que la bilis, amasada en el estómago, te hacía padecer, antes de salir luego por el ano, escoltada por pedos estruendosos que eran el hazmerreír de toda la pensión Gloanec.

000491390

–Esa nueva realidad estaba lejos de la corrompida Europa que Gauguin odiaba y a los anquilosados mercaderes que la sostenían. Por eso antes que someterse a ellos, decide ir en busca de su paraíso a la Polinesia.

Porque a los salvajes tu los entendías. Los respetabas. Los envidiabas. En tanto que a tus supuestos compatriotas, les tenías desprecio.

–Antes había huido al mundo religioso de la Bretaña, donde la gente aún estaba tocada por la Gracia y algunos estaban amoldados a la idea que Gauguin se había figurado debía tener la bondad y la entereza ética de hombres como Jean Valjean, sino porqué te pintaste como tal.

El arte tenía que romper esa moldura estrecha, el horizonte pequeñito en que habían terminado por encarcelarlo los artistas y los críticos, los académicos y los coleccionistas de París.

Paul_Gauguin_112

–Gauguin se había podido dedicar a la pintura tarde porque

Francia se iba a la bancarrota, amigos. Las Bolsas, una tras otra, cerraban también. ¡Gracias, Dios mío!

–Y entonces escuchaste las historias de Jobbé-Duval.

Sobre su tierra, Bretaña, y sobre los bretones, pueblo primitivo y tradicional, fiel a su pasado, que se resistía a la “industrialización cosmopolita”… Entonces empezaste a soñar con huir de París, esa megalópolis, en pos de una tierra en la que el pasado estuviera aun presente y el arte no se hubiera apartado de la vida común.

–Y luego sentado a la mesa con Ky Dong, le escuchaste decir:

Debía ser difícil esa doble vida. Agente de bolsa varias horas al día, y, en los huequecitos, la pintura y la escultura. Me recuerda mis épocas de conspirador, en Anam. De día, un circunspecto funcionario de la administración colonial. Y de noche, la insurrección. ¿Cómo podías Paul?

–¿Y sin embargo qué encontró en la Polinesia? ¿Maories?

¿Cuál era la justicia en esta isla de porquería que se asemejaba cada vez menos al mundo de los antiguos maoríes y cada vez más a la putrefacta Francia?

–Pero y ¿el amor?

En 1888 ya habías llegado a la conclusión de que el amor, a la manera occidental, era un estorbo, que, para un artista, el amor debía tener el exclusivo contenido físico y sensual que tenía para los primitivos, no afectar los sentimientos, el alma.

–El ideal: ser un salvaje, alejarse de una sociedad corrompida en busca de la pureza primigenia.

Tu pintura, gracias al mundo sin domesticar que te rodeaba, era más libre, más audaz. ¿No estabas contento? No, no lo estabas… Para pintar de verdad hay que sacudirse el civilizado que llevamos encima y sacar al salvaje que tenemos dentro… En él, como en la mente de los salvajes, lo real y lo fantástico formaban una sola realidad. Sombría, algo tétrica, impregnada de religiosidad y de deseo, de vida y de muerte.

–Su primera gran obra Manao tupapau. El clímax de la creación.

800px-paul_gauguin_025Una semana después de terminar su obra maestra seguía retocándola, y se pasaba horas enteras delante de la tela… El cuadro no revelaba una mano civilizada… Más bien la de un ex europeo, ex civilizado y ex cristiano que, a costa de voluntad, aventuras y sufrimientos, había expulsado de sí la afectación frívola de los decadentes parisinos, y regresado a sus orígenes, ese esplendoroso pasado en el que religión y arte, esta vida y la otra, eran una sola realidad…

La noche del susto de Teha´amana, te decías, se rasgó el velo de lo cotidiano y surgió una realidad profunda, donde podías trasladarte a los albores de la humanidad y codearte con los ancestros que daban sus primeros pasos en la historia, en un mundo todavía mágico, de dioses y demonios entremezclados con las gentes.

Anuncios

Acerca de Franco Cavagnaro Farfán

Novelista. He escrito la novela Huaquero http://bit.ly/1Y0CSxt y Me he puesto el traje aquel http://bit.ly/1Q2IpU3 Ambas ficciones forman mi Díptico del pasado.
Esta entrada fue publicada en Libros, cine y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Este es el Paraíso

  1. alexpalahniuk dijo:

    Un libro descomunal, en todos los sentidos. Después de haber sacado, para mi gusto, una obra maestra, como sin duda es ‘La Fiesta del Chivo’, Vargas-Llosa se saca una novela donde se funden pasión, deseo, idealismo, locura, sensualidad y exotismo. El retrato que el peruano hace las personalidades de Flora y Paul es, simplemente, soberbio. Excelente bitácora la suya. Me adhiero a su lista de suscriptores, porque este post, me ha encantado. Le dejo la mía, por si le interesa.

    http://www.ourgodsaredead.wordpress.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s