Nebraska

No ganaste un millón de dólares en la lotería.

Pero estarías dispuesto (por ese millón de dólares que no has ganado y no ganarás) a caminar sin sentido, a pie y solo, con tus setenta años a cuestas por una highway.

Tu propio hijo te llevaría, así sepa que no has ganado, en su propio auto. Quizá ni le importaría los improperios de su madre. Todo por hacer feliz a su viejo loco.

Haría las pases con su pasado.

Lo ayudarías a buscar su dentadura perdida en las vías del tren, después de meterse todas las botellas de cerveza en un bar de mala muerte, después de perder el sentido al borde de la cama de su hijo, que ha perdido un día más de trabajo.

-No importa, dad, pero ¿es ésta tu dentadura? -preguntaría alzando tus dientes postizos…

Ya en Nebraska, en lugar de un millón de dólares, te darían una gorra.

Juntos, padre e hijo, regresarían al pueblo.

Antes, le comprarías una truck para que haga el mono feliz frente a todos sus amigos…

Hermoso… ¡su sueño es una realidad!

(Cuánto amo estas historias)

:)

 

Anuncios

Acerca de Franco Cavagnaro Farfán

Novelista. He escrito la novela Huaquero http://bit.ly/1Y0CSxt y Me he puesto el traje aquel http://bit.ly/1Q2IpU3 Ambas ficciones forman mi Díptico del pasado.
Imagen | Esta entrada fue publicada en Cine y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s